Tendrá lugar este jueves día 8, a partir de las 21:30 horas, y el audiovisual tiene una duración aproximada de 45 minutos.
Os dejamos con un breve resumen de lo que se podrá ver el jueves.
<<Se ha hecho a sí mismo tanto en el seno de las cofradías como debajo y delante de los pasos. José Andreu Fernández es de los cofrades que llevan toda la vida sirviendo a las Hermandades desde que tenía uso de razón y al que no le ha temblado el pulso cuando ha tenido que enfrentarse, incluso, con la autoridad eclesiástica.>>
Es un “zorro viejo”. Y persona reconocida y respetada dentro y fuera de las Hermandades y Cofradías. José Andreu Fernández ha sabido llevar tanto la vara dorada como hacerse un costal y llamar al martillo. Un hombre que lleva toda la vida sirviendo a las Cofradías. Hermano Mayor de la Carretería desde
En el año 94 era mayordomo primero y, la verdad, no pasaba por mi mente ser hermano mayor. Pero vinieron a hablar conmigo para que lo fuese. Había un problema: que tenía que dejar el martillo. Eso era para mi algo muy difícil. Pero la hermandad había iniciado una serie de proyectos muy importantes y, al final, primó el servicio a la corporación.
Cambio radical para Pepe Andreu. Por muchas razones. “Primero, porque cuando entro me cuesta mucho trabajo dejar de ser capataz. Luego porque venia de ser mayordomo y en ese cargo hay que, en el buen sentido de la palabra, pelearse con todo el mundo. Y como hermano mayor debía tener un tono conciliador. Y eso no era fácil, máxime con el carácter que yo tengo.”
Empero, su dedicación a La Carretería hizo que se adaptase a la perfección a su nuevo estatus de hermano mayor. “Acometimos una serie de proyectos muy importantes, como la orfebrería de plata del paso, la reforma de la capilla, que fue algo que nos dio muchos quebraderos de cabeza… conseguir que fuese la única hermandad que tuviese un Miserere suyo, el cambio de la calle Varflora por Real de la Carretería… todo sin aspavientos, sin publicidad, con humildad y trabajo, mucho trabajo.”
No quiere dejar de lado el importante incremento de los actos culturales de La Carretería en todos esos años. “Ésa es una labor que hay que agradecer a Antonio Burgos, uno de los hermanos que más ha hecho por la hermandad. Organizar y celebrar entre seis y siete actos culturales de importancia a lo largo de cada curso no es tarea fácil.”
Sintonía del Viernes Santo
Para José Andreu, los años vividos como hermano mayor –y los anteriores- le han dejado gratos y buenos recuerdos. “Es que puedo decir con orgullo que entre los hermanos mayores del Viernes Santo la sintonía fue total y absoluta. Y eso es fundamental. Se creó una amistad muy fuerte que hoy día, al cabo de los años, continúa. Prueba de ello que nos seguimos reuniendo.”
Y enumera, entre otros, a Francisco Osorno, Manuel Delgado, Miguel Martínez de Castilla, Pedro Gaviño, Miguel Arcenegui… “hermanos mayores que marcaron el Viernes Santo y que dejaron su impronta. Y todos nos conocíamos antes de llegar al cargo. Nunca hubo problemas en la estación de penitencia. Todos íbamos pensando en no dejar retraso para las que venían detrás. A José Manuel Peña que era el delegado del Viernes Santo, le tocó la lotería con nosotros (ríe abiertamente). Es que es muy difícil, en un día de la Semana Santa, encontrar a siete personas que sean cofrades de verdad, que se conozcan antes de ser hermanos mayores y que sepan qué es lo que hay que hacer en cada momento.”
Y abunda en estas cuestiones. “nosotros, cuando nos reunimos, lo hemos comentado en varias ocasiones. Antes, cuando alguien accedía a hermano mayor, todo el mundo en su cofradía y en las demás lo conocían. Hoy en día eso no pasa. Parece que no hay compromiso, no hay amistad. Muchos llegan y la gente se pregunta, los hermanos: “y éste, ¿quién es? ¿de dónde ha salido?” Es fundamental conocer al dedillo tu hermandad, sus problemas, haberlos vivido desde otros cargos, estar en el día a día. Hoy llegan muchos a hermano mayor y no saben ni quienes son los que tiene a su alrededor. Muchos llegan al cargo para beneficiarse en lo personal y en lo profesional. Estoy viendo a gente que no sabe de cofradías y antes nos conocíamos cualquier rincón de la cofradía. Comprendo que todo no puede ser igual, que los tiempos cambian y a lo peor yo ya estoy desfasado…”
Y se para. No quiere ahondar más en esa cuestión “porque lo que no quiero es que alguien piense que lo que yo hacia era lo mejor y ahora todo está mal. Al contrario, lo comento como reflexión de unas vivencias que me han tenido casi treinta años en el seno de una hermandad como La Carretería”
Fotografías del pasado Domingo de Resurrección. Traslado de la Hermandad de la Yedra desde la Catedral a su ermita.


Hoy les traemos un relato de Lorenzo Calderon, extraido del blog agendalauretana.
El día que Manolito Jiménez descubrió que los nazarenos eran hombres y mujeres y que debajo de las túnicas se ocultaban profesores, administrativos, albañiles y hasta empleados del tanatorio se llevó la primera gran desilusión de su vida. Sí, la primera, porque lo de los Reyes Magos estaba cantado desde hacía ya algún tiempo.Creía Manolito en su infantil imaginación que los nazarenos eran seres de otros planetas que cada año, avisados por el perfume del azahar de los naranjos y del incienso de las iglesias, aterrizaban sus naves en la roja pista que instalaban en la calle Larga y, armados de cruces y banderas, al son de trompetas y tambores unas veces y en el más riguroso silencio otras, se apoderaban de las imágenes del Señor y de la Virgen que todo el año descansaban en la penumbra de los templos y las sacaban triunfantes a la calle para que pudieran contemplarlas toda la ciudad.Un año más, una Semana Santa más, Manolito asistía entusiasmado al rito en el que cónicos extraterrestres se adueñaban de Jerez ante la complacencia y la complicidad de todos los ciudadanos.Llegó el Viernes Santo. Con sus padres estuvo disfrutando de las Cofradías toda la tarde hasta que, ya avanzada la noche, se apostaron en una estrecha calle cercana a la Catedral. Cinco altivos nazarenos precedían a una cruz de madera y plata que servía de guía a un silencioso y compacto cortejo de aspecto frailuno, que de manera ordenada fue avanzando cadenciosamente. Pasados unos instantes, se detuvieron descansando los ardientes cirios en el suelo. De pronto, uno de aquellos seres pareció tambalearse. Un nazareno que caminaba por el centro de las estrechas filas y que llevaba colgando de su brazo izquierdo algo que parecía un simple canasto de mimbre pintado de negro pero que seguramente sería algún tipo de arma o dispositivo galáctico se acercó preguntándole en voz muy baja “¿se encuentra bien?” a lo que el otro respondió “no,.... me duele la cabeza”. Se sorprendió Manolito de que los alienígenas hablaran su mismo idioma y no aquellos extraños sonidos que emitían en las películas. Desapareció aquel nazareno volviendo al poco tiempo con una botella de agua que ofreció al que parecía indispuesto, ayudándole a levantarse el antifaz lo justo para que bebiera. ¡Qué sorpresa cuando vio aparecer por debajo de la tela el acalorado rostro de una muchacha que bebió un corto sorbo¡. El otro nazareno le preguntó casi en un susurro “¿a que ya te has puesto mejor? ¿puedes continuar?” a lo que asintió con la cabeza. Se derrumbó en ese instante su infantil ilusión de que los nazarenos eran seres de otros planetas que al olor de la primavera bajaban a la Tierra.La Cofradía retomó su camino. Aquellos penitentes, que instantes antes creía procedentes de lejanos mundos, levantaron sus cirios y con la misma silenciosa sencillez con la que habían llegado se fueron marchando pausadamente, mientras Manolito bajaba la cabeza decepcionado, desilusionado, triste...De pronto, unas amortiguadas voces, enérgicas y cariñosas a un tiempo, le sacaron de sus pensamientos: “venga la izquierda alante ... más la izquierda alante ... bueno ... venga de frente”.Levantó la mirada y, entre la fina lluvia de cera que caía de los altos cirios del último tramo, entre nubes de incienso y el rítmico rachear de alpargatas, pudo admirar la más bella representación de la Madre de Dios que había visto hasta entonces. Y de la mano de sus padres aprendió, ya para siempre, que la Soledad puede convertirse en Esperanza, el sacrificio en regalo, la muerte de Uno en Vida para todos...Y así, cuando llegó el paso, sobre el que se representaba la Soledad de Nuestra Señora en el Monte Calvario, Manolito Jiménez se prometió a sí mismo creer siempre en lo fabuloso.
Lorenzo Calderón.
Cuaresma de 2008
Hoy les ponemos un poema que a través de mail nos manda un hermano de la Hdad de la Candelaria, espero les guste, se llama Obra Divina bajada de los Cielos.
Un buen día, cuando el sol aún amanecía,
se levantó Dios, que ya se sabe que duerme poco,
con gran gozo en sus cálidas mejillas
asombrando a su Hijo que junto a él dormía.
Los ángeles extrañados, al Señor le preguntaron,
-Dios de los Cielos y las Tierras, ¿que te ha pasado?-
éste presto y asombrado, les contó el sueño
que de su sueño le había desvelado.
-Soñé una tierra, verde, y amarilla
de vides y trigales, caballos correteando
por prados y veredas, casas de patios
flamencos encaladas y macetas de claveles
y geranios-.
- Vi, allá a lo lejos, casi a las afuera,
una humilde barriada que va naciendo
de gente trabajadora y cristiana
de los que a mí más me llegan -.
- Y en aquella barriada,
un grupo de jóvenes y gente güena,
andan rogando a los cielos
por tener dentro de su iglesia,
a su madre gloriosa
para cuando llegue Semana Santa
pasearla por calles y callejas -.
- Y yo que soy como soy,
presto me he levantado –
- ¡Gabriel, baja a la tierra
y búscame la mejor madera!
¡Miguel, corre y tráeme el canasto
de las herramientas!,
y tú Hijo mío, ven pacá y dí a tu mare que venga,
que tenemos que hacerles
una figura de tu madre,
una igualita a ella, que estos jóvenes
con ansias la esperan. -
- ¡Querubines y ángeles,
id pronto al confín de la tierra¡.
Buscadme entre rosas y azucenas
los mejores colores que hubiera,
que para policromar a la mare
de Mi Hijo, no quiero óleos
ni ná que se le parezca,
que quiero lo mejor que exista
en esta tan amada tierra,
y decid a las estrellas del cielo
y a la luna lunera,
que os den un poco de luz
para iluminar esta obra nueva,
que, ahora que lo pienso,
por ser tan bella
y radiar tanta luz de los astros,
le pondré por nombre Candela.-
- Candela, Candelaria,
para que ilumine a esa gente güena,
que con tanto fervor me lo andan pidiendo
y yo ya no quiero que hagan más espera.-
- ¡Manos a la obra Jesús ¡ -,
- ¡Manos a la obra Padre ¡ -.
- ¡Mamá no te muevas ¡,
que si en la tierra hay figuras tuyas,
te aseguro que tú siendo reina,
no tendrás en todo el mundo
imagen más certera,
que niña te conocí,
y me quisiste , dándome lo más grande
que de ti tuvieras -.
- Me diste tu seno, tu educación y pureza,
que para algo eres Inmaculada
y estos cofrades así te esperan -.
Gubia, por aquí, martillo por allá.
- ¡ Pero no te muevas mujer ¡ -
- ¡ Son los angelillos que jugando me marean ¡ -
- Mirad estaos quietos,
que si no otra cosa me saliera,
y esta cara bonita, quiero que resplandezca -.
- Le pondré una boca
con corales de realeza,
unos ojos brillantes de madreperlas,
con dos luceritos
para que brillen cuando les mire
esta gente estupenda,
estos hermanos que a partir de entonces
Candelarios serán llamados en su tierra -.
- ¡Vamos niño, da fuerte a la lija¡ ,
que esa cara tiene que quedar tersa,
esa niña adolescente
es tu madre la que te pariera.
Así que, anda con cuidado,
no des más de lo que debieras,
ya sabes que a tu madre,
como a todas las mujeres,
arruguitas, las justas,
que si no se enfada y mosquea -.
- Ya está Padre, ya está perfecta,
que con el modelo que me has puesto
cualquiera no se esmera.
- ¡Ah y ponle dos manos
que gracia derrame de pureza,
que esa gente de allá abajo
están necesitaos de ella -.
- ¡Ea, niño, ya está la obra jecha ¡ -
- ¡Anda que no ha queao bonita ni ná,
tu mare, Candelaria, por más señas¡ -.
- Anda coge un mantito de nubes blancas
y unas cuantas estrellas,
pa que tu mare se las borde
y vestirla de Reina,
no vaya a ser que se constipe
y ya pa qué quiero con tu mare
más problemas -.
- Ve y dile a los angelillos,
que preparen una calesa,
tirada por angelotes morenos
de esos con los que tanto tú cantiñeas -.
- Llévala muy despacito a aquel taller
de aquel barrio que intramuros se encuentra,
allá donde hay un buen hombre
queriendo imitar esta obra nuestra -.
- Allá, entre sus sueños,
déjala en un rinconcito hasta
que al despertar encontrarla pudiera,
ese hombre que los hermanos de Santa Ana
le encargaran tal proeza -.
Ya muy de temprano Manolo
se levanta y asombrado queda,
un resplandor fulgurante los ojos le ciega.
- ¿Quien ha sido el hacedor
que impregnara a esta madera
tanto arte, tanta belleza? -.
- Estas no han sido mis manos,
Dios ha sido quien lo hiciera,
porque sobre la tierra no hay
quien esculpa una niña más bella,
ni pinceles tan finos
que policromen con estos colores
que al más pintao embeleza -.
- ¡ Ahí tenéis hermanos¡ -.
- ¡Ahí teneís a vuestra madre¡,
la niña de vuestros ojos,
que no salió de mis manos,
sino de las manos divinas
y de las de su hijo amado,
ese que por Misericordia le conocéis
y es hasta ahora vuestro
bien más preciado¡ -.
- Un papelito traía en las manos,
escrito con hilo dorado,
firmado por el Dios Divino
y su Hijo Cristo Resucitado -
- “ Llamarle Candelaria,
que siempre brille en lo más alto.
Quererla con gran amor,
como su Hijo siempre la ha amado,
y ponerla cerquita de Él,
de Misericordia ese moreno gitano,
que no quiere estar de Ella muy alejado,
pues alguna que otra noche,
aún quiere oír sus nanas y cantos,
esos que de chiquillo acompañaron su descanso.” -
La Plata resplandece, cual fragua ardiente,
que la Niña de los ojos de estos hermanos,
a Santa Ana ha llegado,
para quedarse con ellos, quererlos y amarlos,
para que la saquen a relucir sus candelas
cada Lunes Santo
y gritar a los cuatro vientos…
-¡¡ Yo sí que soy y seré por siempre candelario!! -.
Carlos José Perdigones Gómez
Jerez, 27 de Enero 2009
Víspera del Besamanos Extraordinario
Conmemorativo del 50 Aniversario
de la Bendición de Mª Stma. de la Candelaria.
Pues si que es interesante la propuesta que hace la hermandad del Santo Crucifijo, dar la importancia que tiene a sitios privilegiados, además de buscar un ahorro, sobre todo en estos tiempos de crisis, y sino lean el comunicado:
Queridos hermanos:
Es contradictorio que los puestos más importantes en una Cofradía o en cualquier acto de culto, aquellos que están más cercanos a nuestros benditos titulares y permiten disfrutar de Ellos de manera intensa, son ocupados por personas que no pertenecen a nuestra Hermandad y, consecuentemente, no sienten ese orgullo de ser y sentirse miembro de nuestra Corporación.
La Junta de Gobierno quiere intentar romper esa dinámica y pretende destacar la importancia que tiene participar como acólitos o servidores en todos los cultos de nuestra hermandad y por ello va a intentar ir creando poco a poco, y tal como observamos en otras hermandades de ciudades de nuestro entorno, un grupo de hermanos que asuma esta importantísima responsabilidad. Si tenemos quién porta una cruz detrás del Santo Crucifijo, quién ilumina su caminar con la luz de su cirio, quién exhibe orgulloso un estandarte, quién soporta como costalero el dolor de María, ¿cómo no vamos a tener hermanos que los iluminen directamente y aromen su paso con el bello olor del incienso? ¿Cómo no vamos a tener hermanos que se sientan sus servidores?
¡Anímate!. Ellos te esperan a su lado.
Fotos del Manto restaurado por el bordador jerezano Ildefonso Jimenez, para Maria Santisima de la Encarnación, que en su día diseñara el Maestro D. Juan Manuel Rodriguez Ojeda.
Hoy les ofreceremos la segunda entrega del reportaje fotográfico realizado a la titular mariana de la hermandad platense, por haberse cumplido cincuenta años desde que llegara a la Parroquia de Santa Ana.
Desde hoy y hasta el próximo día 2 de Febrero, día de la Candelaria, les ofreceremos el reportaje fotográfico realizado a la titular mariana de la hermandad platense, por haberse cumplido cincuenta años desde que llegara a la Parroquia de Santa Ana.
Fotografias de la Divina Pastora el pasado día 7 de Enero, tras subirla a su Altar, después de su anual solemne función de besamanos.Estrenaba ramillete de plata.